Perder un ser querido es difícil. Entender cómo funciona el proceso sucesorio ayuda a proteger el patrimonio familiar y evitar conflictos. Todo lo que necesita saber.
La sucesión es el proceso legal mediante el cual los bienes de una persona fallecida se transfieren a sus herederos. En Argentina, este trámite es obligatorio para poder transmitir la titularidad de los bienes registrables (inmuebles, vehículos, acciones), y aunque puede parecer complejo, con la guía adecuada resulta previsible y ordenado.
¿Cuándo hay que iniciar la sucesión?
No existe un plazo perentorio para iniciar la sucesión, pero hay razones prácticas para no demorarla. Con el tiempo, los bienes pueden deteriorarse, los deudores pueden desaparecer, y los conflictos entre herederos se agravan. Además, algunos trámites bancarios o de cobro de seguros requieren la apertura previa del proceso sucesorio.
Paso 1: Reunir la documentación inicial
Para iniciar la sucesión se necesita: la partida de defunción del causante, el DNI del fallecido, los títulos de los bienes que integran el acervo hereditario (escrituras, tarjetas de propiedad vehicular), y las partidas de nacimiento o matrimonio que acrediten el vínculo de los herederos. El abogado le indicará con exactitud qué documentos son necesarios según cada caso.
Paso 2: Presentación del expediente judicial
En la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia, la sucesión se tramita ante el Juzgado Civil competente según el último domicilio del causante. El escrito de apertura del sucesorio solicita la declaratoria de herederos, que es la resolución judicial que reconoce oficialmente quiénes tienen derecho a la herencia.
Paso 3: Publicación de edictos
El juzgado ordena la publicación de edictos en el Boletín Oficial durante un período determinado. Este paso sirve para notificar la apertura del proceso a eventuales acreedores o herederos desconocidos. Es un paso formal pero necesario.
Paso 4: Inventario y avalúo de los bienes
Una vez obtenida la declaratoria de herederos, se practica el inventario del acervo hereditario y el avalúo de los bienes. Este paso es fundamental para determinar si hay impuesto a la herencia aplicable (en la Provincia de Buenos Aires existe el Impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes) y para realizar la partición.
Paso 5: Partición y adjudicación
La partición es el acto mediante el cual se divide el acervo entre los herederos. Puede hacerse de manera privada (por acuerdo entre los herederos, homologado por el juez) o judicialmente. Una vez aprobada, se dictan los testimonios que permiten inscribir los bienes a nombre de cada heredero en los registros correspondientes.
¿Cuánto tiempo lleva?
Un sucesorio sin conflictos entre herederos y con bienes sin complicaciones puede resolverse en entre 6 meses y 2 años, dependiendo de la carga del juzgado y la complejidad del acervo. La intervención de un abogado experimentado acelera considerablemente los tiempos.